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Justin en 'El País': Verdades y Mentiras de los Trending Topics
Escrito por Sandra el martes, 17 de mayo de 2011 | 0 Comments

Los Trending topics son una simple lista de los 10 términos más repetidos en ese momento en twitter.com y que aparece en la parte inferior de esa web. Pero nunca tan pocas palabras fueron vigiladas por ojos más atentos. Hay razones de sobra: como un pájaro en la mina de la información, suelen ser los primeros en advertir de que algo está ocurriendo o a punto de ocurrir. El trabajo sucio no lo realiza un ser vivo, sino un algoritmo que rastrea al segundo millones de tuits según se escriben desde todo el mundo. El resultado es una foto bastante enfocada y en tiempo real de los intereses de los 200 millones de usuarios de Twitter. Para muchos tuiteros, enterarse de una noticia por el ranking de lo más popular es habitual, y estar pendiente de la lista, un hábito.

"Las marcas pagan por ser tendencia patrocinada: adquirir un 'trending topic' cuesta alrededor de 45.000 euros al día"

La traducción al español propuesta por Fundeu detrending topics es "temas del momento" o "tendencias", pero no ha tenido demasiado éxito. Cuando la noticia de última hora ocurre, siempre hay tuiteros por medio: desde el terremoto en Lorca del pasado miércoles, retransmitido y fotografiado por afectados, hasta la captura de Osama Bin Laden, filtrada por un miembro del gabinete de Donald Rumsfeld antes del anuncio público de Obama. En las dos horas que rodearon la noticia de la muerte del hombre más buscado del mundo se escribieron casi 28 millones de tuits, con picos de 5.100 tuits por segundo.

Pero la mayoría de las noches la lista no pasará a la historia, ni la charla de los usuarios coincidirá con las noticias. Lo habitual es un batiburrillo de cultura popular, fútbol, cine, televisión, tecnología o bromas internas de la Red, muchas veces agrupadas con un hashtag (una etiqueta marcada por el signo #). Los grandes trendings del año pasado fueron el vertido del golfo de México, el Mundial y el terremoto de Haití, pero también la vuvuzela, el pulpo Paul, dos películas, el iPad, el sistema operativo Android y, como único y más popular ser humano, el cantante Justin Bieber. Más ejemplos: en el último mes, en España han triunfado los cotilleos de la boda real inglesa (#royalwedding, que llegó a ocupar todos los puestos del ranking), las bromas sobre una foto de Gerard Piqué tomada mientras esperaba a Shakira en el aeropuerto (#piquetón) o las críticas a Andreu Buenafuente por su entrevista a la ministra Sinde. En los trending topics se mezclan grandes noticias con veleidades típicas de las charlas de oficina. Con ellos se puede medir, palpar y pesar esa entelequia llamada "eso de lo que habla la gente".

La idea nació en 2008, cuando una diminuta empresa de seis empleados llamada Summize trabajaba sin mucho éxito en un buscador de opiniones sobre productos. La certeza de la quiebra les hizo dar un volantazo y construir, en tres semanas, un buscador en tiempo real capaz de poner orden en el caótico Twitter de la época. Existían otros productos similares, pero solo a ellos se les había ocurrido crear un algoritmo matemático capaz de ordenar en una lista los temas sobre los que los usuarios estaban charlando justo en ese momento y no en otro. Tres meses después, empresa y trabajadores eran absorbidos por Twitter, y su motor de búsqueda y sus trending topicspasaban al ADN de la red social.

Si Google busca en el pasado de lo escrito en medios y los blogs, ellos lo hacen en el presente de la conversación entre humanos. Pronto otras grandes comunidades empezarían a facilitar información interna en tiempo real y el término trending topics[abreviado como TT] sería usado de forma genérica para describir tendencias emergentes en Internet. En Twitter, la fórmula intenta capturar los temas emergentes y no los asuntos que son populares durante un largo periodo de tiempo. Cuando en pleno escándalo sobre las filtraciones los usuarios empezaron a echar en falta la presencia de WikiLeaks en los trendings, la empresa tuvo que justificar el comportamiento de su algoritmo, modificado para que Justin Bieber no apareciera siempre o para que la palabra Navidades no copara cada fin de año, explica a este periódico uno de los padres de los trendings, Abdur Chowdhury.

El éxito de la ocurrencia ha sido fulminante. Quien tenga la sensación de que no se para de hablar de ello, acierta. Los trending topics son trending topic. En 2008 no se mencionó en toda la prensa escrita nacional ni una sola vez el término trending topic (otopics) asociado a Twitter, según datos de la empresa de seguimiento de medios Acceso para EL PAÍS. En 2009 apareció solo 20 veces. En 2010 subió a 195. Solo en los cuatro primeros meses de 2011 va por 467. Gran parte de ese crecimiento se explica porque en noviembre de 2010 se lanzaron los temas del momento locales en España. De pronto, esas palabras incomprensibles relacionadas con la vida urbana norteamericana comenzaron a cobrar sentido, y salir en la foto era mucho más sencillo. Hoy, la empresa de San Francisco está profundizando en la hiperlocalidad: la lupa puede acercarse hasta vigilar los temas que interesan a una sola ciudad como Madrid.

La empresa californiana conoce bien el valor de aparecer en su listado de temas calientes. La venta de las primeras posiciones del top como "tendencias patrocinadas" es una de sus fuentes de financiación más prometedoras, y su interés aumenta según la segmentación local de la red social mejora. Adquirir un trending topic durante un día cuesta entre 70.000 y 80.000 dólares [entre 42.000 y 49.000 euros]. Decenas de grandes nombres, como Coca-Cola o Disney, han probado esta forma de publicidad durante el año que lleva en marcha.

En España, las empresas más valientes intentan asomarse al ranking a través de concursos y promociones, pero lo habitual es el miedo al trending. "Es un arma de doble filo", explica Mauro A. Fuentes, director de social media en Tinkle. Aunque los usuarios suelen hablar de marcas en las redes sociales, en muchas ocasiones es para mal. Agencias como la de Fuentes ofrecen a sus clientes planes de emergencia para crisis de reputaciónonline provocadas por la aparición negativa en los trendings.

Uno de ellos es Eroski, que recordará siempre el 7 de marzo como el día que aprendió qué significa ser carne de trending indeseado. El día anterior, un internauta subió una viñeta a una página web en la que se bromeaba con lo que ocurría si se buscaba en Google Imágenes "Eroski Málaga". La viñeta saltó a la red social Twitter, donde los usuarios empezaron a probar y a pasarse entre ellos el chisme. Al teclear esas palabras, Google priorizaba las fotos de las prostitutas que trabajaban en la zona del Eroski de Málaga, con los resultados gráficos imaginables. Fallos de posicionamiento así son habituales. Si los trendings no fueran tan visibles, el asunto se hubiera quedado en una curiosidad. Pero lo cierto es que, de forma involuntaria, la empresa protagonizó dos días seguidos el ranking español, e incluso apareció en la lista mundial. Y en los telediarios, y en los periódicos.

La reacción de la cuenta oficial en Twitter de Eroski suavizó la crisis y gustó a los usuarios: "Uno no decide cuándo ni cómo ser trending topic mundial", dijeron. Es verdad. Además de las reputaciones corporativas, las personales también penden en estos tiempos de unas pocas palabras y de que estas trasciendan o no a los medios.

Han sido sonados casos como el de David Bisbal, que vio cómo un comentario suyo simple y bienintencionado sobre las revueltas egipcias servía como excusa para cientos de chistes. O el de Alejandro Sanz, que ha abandonado la Red esta semana dando un portazo debido a la presión social... sobre su ortografía. No son los únicos: al estrechar el punto de mira con la llegada de las tendencias locales, perfectos desconocidos (desde una ilustradora acusada de plagiar a un tuitero hasta una joven bloguera de moda lapidada por su mal gusto) han sufrido el ataque de las masas en una acción que podría bautizarse como twitterbulling. Una vez en la lista de lo más visto, los asuntos son imparables, porque quienes no están al tanto comienzan a preguntarse por ello, aupándolo aún más.

Pero ¿se están usando los TT como excusa para informar sobre trivialidades? Consideraciones sobre el estado de las empresas informativas aparte, los expertos coinciden en que el paradigma comunicativo está cambiando. Para el profesor de periodismo de la Universidad de Navarra José Luis Orihuela, los medios están aprendiendo a incorporar los contenidos sociales, algo que deberán hacer más rigurosamente en el futuro. Con las plataformas sociales de información, los usuarios influyen en los medios y no solo al revés. Es "un fenómeno irreversible, aunque no carente de polémica: el criterio profesional de los periodistas se enfrenta a los intereses circunstanciales de los usuarios y a un sistema de filtrado basado en sus propias comunidades de referencia", escribe.

"La relación usuarios-medios en Twitter es más compleja y dinámica de lo que podría imaginarse. No se trata de una dictadura de los medios, pero tampoco de una democracia popular."

Algunos investigadores como el físico Bernardo Huberman, director del Social Computing Lab de HP y profesor de Stanford, trabajan en la comprensión del fenómeno. "En los medios sociales no hay un editor, sino que se va de abajo arriba. Los temas son como globos, algunos suben y otros no", explica por teléfono. Que muchos de los trendings que logran ascender hasta los medios tengan que ver con celebridades y con la parte más lúdica de la red social es un fenómeno global, explica Huberman. "Un famoso es solo una persona con grandes ingresos de atención". En la era de la sobreabundancia informativa, el tiempo de los demás es el mayor bien. Pero que las celebridades sean quienes más seguidores poseen en Twitter no quiere decir que sean influyentes. Ser conocido no basta para lanzar con éxito una tendencia.

Huberman ha descubierto que la vida de la mayoría de los trending topics es de entre 20 minutos y una hora, y que suelen ser impulsados por los retuits, es decir, mensajes de terceros reenviados por un usuario a sus seguidores. La mayoría se origina en medios tradicionales. Del análisis de 16 millones de tuits en otoño del año pasado concluyó que 22 usuarios eran la fuente de la mayoría de retuits cuando un asunto era TT. De esos 22, el 72% eran cuentas de grandes medios como CNN, The New York Times, la BBC o EL PAÍS. Un ejemplo tipo: explota un volcán en algún lugar del planeta, la CNN avisa, miles de usuarios de todo el mundo se hacen eco y en pocos minutos se olvida, porque la noticia ya es otra (el número de víctimas, por ejemplo). Los usuarios funcionan como filtro y amplificador. Da igual que la CNN tenga menos usuarios que Lady Gaga.

Huberman ha centrado últimamente su interés en el diminuto porcentaje de trendingscapaces de sobrevivir durante un largo tiempo en un ecosistema tan veloz y competitivo. Para él, estos conforman la conciencia de la comunidad. "Retuitear es como usar un chicle mental, lo haces sin pensar. No es algo activo", afirma. Sostener en el tiempo una tendencia implica otros mecanismos. Sus resultados preliminares indican que un pequeño número de gente muy activa que insiste en realizar tuits sobre el mismo tema a lo largo del tiempo (y no solo retuits rápidos) es la responsable de esos trending topics.

Así se explica cómo pequeños grupos cohesionados pueden mantener en lo más alto temas alejadísimos de la agenda mediática, se trate de fans de Justin Bieber o de campañas políticas como el #nolesvotes, que ante las próximas elecciones pide el voto de castigo a los partidos que apoyaron la ley Sinde o que han sido afectados por casos de corrupción. Dicho de otra manera: la propaganda, las campañas políticas y publicitarias, los fans y antifans funcionan. Pero eso no quiere decir que los TT sean fáciles de manipular. "Es como estar en una asamblea en la que hay un millón de personas gritando e intentar que lo que uno dice sea el tema de conversación principal", afirma Huberman.

Afortunadamente, lo viral en Internet es impredecible y no se sabe exactamente qué activará el interés de los usuarios. Pero existen algunas piedras en las que se tropieza una y otra vez. La falta de reflexión asociada a los retuits rápidos es una de las culpables de que Twitter, además de una revolucionaria herramienta informativa, sea a la vez una gran máquina de generar bulos. En los últimos meses, los TT han "asesinado" a Jackie Chan, Justin Bieber, Kanye West, Morgan Freeman, Lindsay Lohan, Mick Jagger o Charlie Sheen. Bill Cosby ha desmentido cuatro veces su muerte tuitera. Tirando del hilo se puede llegar al origen de muchas de estas mentiras: Rich Hoover, creador de una web que genera falsas necrológicas a las que la comunidad insiste en dar credibilidad una y otra vez.

Si los trendings acabarán siendo la sublimación de la opinión popular y la revolución del periodismo o una insufrible fuente de publicidad, cotilleos, bulos y linchamientos, es una incógnita. Tampoco está claro si los internautas deberían ceder tanto poder a una única empresa privada, sometida a sus propias normas y bajo jurisdicción estadounidense.

En cualquier caso, puede que su propio futuro aparezca reflejado en ellos. El equipo de Huberman ha conseguido predecir el comportamiento en taquilla de una película que aún no se ha estrenado analizando la inteligencia colectiva de Twitter, el volumen y el sentimiento de las conversaciones. Las 10 palabras más influyentes del mundo no diferencian entre el mundo digital y el real, pero dan pistas de ambos.

Fuente: El País.com

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Justin Bieber: el fenómeno llega a España antes de tiempo
Escrito por Sandra el lunes, 28 de marzo de 2011 | 0 Comments

A falta de unas semanas para que Justin Bieber actúe por primera vez en España, el fenómeno canadiense parece haber desembarcado ya en la prensa del País. Además de las múltiples noticias que se recogen en la televisión y en los medios digitales, acaba de hacer su aparición en un periódico nacional de gran tirada. En la portada del 'EP3', suplemento cultural de 'El País', Justin Bieber es descrito como el 'chico de oro'.

Con 16 años, el canadiense ya ha ganado 100 millones de dólares en todo el mundo y ahora espera recaudar un poco más gracias a su documental 3D y a sus dos conciertos que pronto probarán su fuerza en España.

Es uno de los nombres más buscados en la red y un ídolo de masas en los cinco continentes, principalmente por el efecto de las redes sociales.

La biebermanía, surgida por YouTube (mil millones de visitas), Twitter (ocho millones de seguidores) y Facebook (23,5 millones de amigos) en el último recuento.

Ahora, tras haber actuado para públicos de lo más dispares, llega a Madrid y Barcelona (5 y 6 de abril) con su telonera habitual, Willow Smith.

El fenómeno Justin Bieber parece ser uno de los pocos que aguantan el chaparrón de la piratería. En una época en la que la venta de discos es casi un milagro, el joven de Ontario lleva 9 millones de copias vendidas, además de un centenar de productos con su nombre, que ya se ha convertido en una marca.

Su autobiografía, 'First step 2 forever: my story', a pesar de tener solamente 16 años de vida, y el documental que cuenta su ascenso a la fama, 'Never say Never', son también un éxito rotundo.

Según la entrevista publicada por 'El País', Justin Bieber es un exitoso joven con los pies sobre la tierra y la cabeza muy bien amueblada. "Yo no me veo así. No veo el éxito. Me veo como un chaval corriente y vulgar de 16 años al que le gustan los deportes, salir con sus amigos, ser normal. Me veo como Justin, al que la vida le ha cambiado, sí, pero porque tengo la posibilidad de hacer lo que quiero. Y no hay nada malo en eso", afirma en el reportaje. "El dinero es un plus, pero lo importante es la música", añade.

Con sugerentes silencios sobre Selena Gómez y variopintas revelaciones en cuanto sus gustos musicales, el especial de Bieber para los lectores del periódico termina con un jovencísimo y sorprendente artista definiéndose a si mismo como "alguien a quien le gusta hacer buena música y que trata de ser una buena influencia".

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El País: Flequillazos de gloria
Escrito por Sandra el sábado, 26 de marzo de 2011 | 0 Comments



A la estrella le divirtió que le asesinaran en un capítulo de CSI, pero no el retrato que de él se hizo en Glee. Justin, al otro lado del aparato.

JUSTIN BIEBER NO EXISTE

Bieber juega a que él no es Bieber. Su yo poético, el que usa en esta segunda entrevista -esta vez telefónica, con motivo del estreno de la película-, es un adolescente prácticamente ficticio que es ajeno a la industria, no le quita el sueño que le cambie esa voz, ni le ha cambiado mucho la vida desde que, en julio de 2009, sacara su primer sencillo para convertirse en el ídolo de masas más rentable de nuestros tiempos. Uno que si se corta el flequillo, no lo hace como estrategia de marketing.

-Quería un cambio de look y me lancé.

-Así que sacas un nuevo disco, pero no un nuevo Bieber.

-Bueno, el disco es más maduro. No llega a ser adulto, pero es más maduro.

-¿Como tú?

-Más o menos. Trata de cosas con las que estoy lidiando ahora que antes desconocía.

-¿Fama internacional y millones de fans?

-Eh, no. Cosas de adultos: relaciones.

TODO POR LAS FANS

-Llevas dos años cantando Baby. No es moco de pavo.

-Ya. La canto todas las noches. Es mi canción.

-Dos años son el 13% de tu vida.

-Ya. Pero a mis fans les encanta. Así que a mí también.

Bieber divide el mundo en tres ejes: él mismo, su música y sus fans. Los dos primeros ejes están justificados por el último. Sus queridas fans. La cosa rozó el extremo el pasado 10 de marzo en Liverpool. En pleno stendhalazo, las miles de seguidoras que rodeaban el hotel casi acaban en la cárcel porque, tras verlo, rozaron la definición policial de un disturbio. En respuesta, Bieber tuiteó: "Me voy a dormir, no me gritéis mucho". Porque le encantan sus fans. Y le encanta encantarles.

EL REY DE LAS REDES SOCIALES

-¿Cuántos "me gusta" recibe lo que publicas en tu perfil personal de Facebook?

-Miles. Pero no tengo perfil personal. Solo tengo uno público.

Bieber es un tío de lo más abierto. Ajeno al esoterismo de estrellas adultas como Lady Gaga, cada tautología nacida en su cerebro de 16 años acaba en su boca. De ahí que sus declaraciones en febrero contra el aborto y sobre violaciones causaran tanto escándalo. Pero, descontextualizaciones aparte, su candor le hace carne de Internet: con 23 millones de amigos en Facebook y 8 millones de seguidores en Twitter, se le suele llamar el rey de las redes sociales. Conocerlo por ellas es conocerle a él.

LA PEQUEÑA PANTALLA

-Eso de morir en TV tiene que ser fuerte.

-Pues es divertidísimo. Y lo mejor es que estuve en la tele sin tener que ser yo.

Como lo suyo son las masas, a Bieber le quieren en la tele. CSI le dio un papel y se llevó 14 millones de espectadores. Pero alguien que despierta pasiones de todo tipo es difícil de retener en un medio generalista: CSI lo compensó matando a Bieber a balazos en otro capítulo. Glee intentó abarcar la crítica despiadada y el amor entregado, y se quedó en menos: 10,4 millones. Un bajón. "No me gustó. No sé qué estaban reflejando, pero eso no era yo. Pero, bueno, siempre está bien que te dediquen un capítulo en Glee".


Fuente: El País.com

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Artículo El Periódico
Escrito por Sandra el sábado, 19 de febrero de 2011 | 0 Comments



El ídolo adolescente Justin Bieber estrena película biográfica a los 16 años

El ídolo adolescente Justin Bieber, de 16 años, estrena en abril en España la película Never say never, un filme biográfico que narra su carrera como cantante desde que empezó a tocar la batería con apenas cinco años hasta el multitudinario concierto que ofreció hace pocos meses en Nueva York.

La cinta alterna vídeos familiares de la infancia del canadiense, entrevistas con sus profesores de primaria y entrenadores deportivos e imágenes en tres dimensiones de algunos conciertos de la gira que ofreció el año pasado en Estados Unidos y Canadá.

En una rueda de prensa en Londres para presentar en Europa Never say never, en la que estaban acreditados casi cien periodistas, Bieber reconoció estar "impresionado" por haberse visto en la pantalla "tan grande y en tres dimensiones", una experiencia que aseguró que le ha servido para "conocerse mejor".

Una de las preocupaciones de sus seguidores es cómo seguirá la carrera de Justin una vez cambie la voz con la pubertad, y los tonos agudos habituales en sus canciones bajen alguna octava. El canadiense le ha quitado hierro a ese problema y ha señalado que "es normal que la voz evolucione", y que hay muchos cantantes que la cambiaron cuando ya habían sacado sus primeros discos, como Justin Timberlake o Michael Jackson.

Un Brit Award como artista revelación

Bieber ganó el martes uno de los premios de la música británica --los Brit Awards-- al mejor artista revelación, después de haberse ido sin ningún galardón de la gala de los Grammy el pasado domingo. La mayor parte del metraje de la cinta presentada, que se estrenará en España el 15 de abril y que en el primer fin de semana en Estados Unidos ha recaudado más de 30 millones de dólares (22 millones de euros), corresponde a imágenes grabadas con una sencilla videocámara.

Never say never mantiene la estética algo rudimentaria de los materiales más conocidos de Bieber, que comenzaron a distribuirse a través de internet y las redes sociales y constituyeron la mejor promoción para el joven artista.
La etapa de Justin como profesional comenzó cuando su discográfica descubrió unos vídeos caseros subidos a la red en los que se veía al niño, con apenas 12 años, cantando en su habitación y en un concurso de música local.

Internet ha continuado siendo el medio en el que mejor se mueve Justin: su perfil de Twitter cuenta con más de siete millones de seguidores, sólo superado por la cantante estadounidense Lady Gaga, y por delante de su compatriota Britney Spears y el presidente de EEUU, Barack Obama.

Escenas entre bambalinas
La película muestra gran cantidad de escenas rodadas antes de los conciertos en el camerino de Bieber, donde el espectador asiste a la plegaria colectiva previa a las actuaciones que celebran los miembros de su equipo, muchos de ellos vestidos con alguna prenda del color favorito del cantante, el lila.

En la rueda de prensa también hubo alguna mención religiosa, cuando Justin aseguró que uno de sus referentes es el personaje bíblico de Job, "que sigue confiando en Dios pese a que se lo ha quitado todo". El cantante confía en que la película le gustará a "todo el mundo", tanto sin son fans como si no, ya que aseguró que narra una historia de éxito "inspiradora".

El Justin más cotidiano

El documental refleja al Justin Bieber más cotidiano, un adolescente que cumplirá 17 años en pocas semanas y que, aunque mantiene algunos amigos del colegio, con quien más se relaciona durante las largas giras es con los músicos, técnicos y el resto de personal que viaja con él.

A su alrededor parece reinar la camaradería y un continuo buen humor, y el cantante incluso se permite abofetear en un par de ocasiones en la película a algún miembro de su equipo como parte de las bromas y los juegos que le acompañan antes y después de las actuaciones.

Tampoco falta en este filme biográfico algún momento de suspense, cuando a pocos días del concierto central de su gira, en el Madison Square Garden de Nueva York, Justin sufre una afonía que le obliga a acudir al foniatra y angustia tanto a su madre como a su equipo. Bieber se recupera a tiempo para aparecer ante millares de seguidores con las pasiones desatadas acomodado en una estructura con forma de corazón que sobrevuela al público asistente al famoso recinto.

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La biebermanía viste de violeta
Escrito por Sandra el jueves, 10 de febrero de 2011 | 0 Comments

Estrellas y numerosas fans arropan al artista en el preestreno de su primer filme


Que un preestreno tenga lugar en el teatro Nokia del centro de Los Ángeles no es cosa de todos los días. Que la alfombra sea violeta en lugar de roja, mucho menos. Que a los lados de dicha alfombra hubiese hordas de muchachitas de 14 a 16 años vestidas del mismo color, gritando enloquecidas y portando carteles con declaraciones de amor, fue simplemente la prueba de que se trataba de un acontecimiento irrepetible.

Es que en la noche del martes, la biebermanía llegó con toda su fuerza a la meca del cine. 'Never say never' (Nunca digas nunca) es una mezcla de documental y concierto en el que el absoluto protagonista es la sensación de la música pop Justin Bieber. El preestreno fue cita obligada de buena parte de las estrellas juveniles del cine, la música y la televisión que viven en la ciudad, entre ellos Miley Cyrus y Leona Lewis. También fue un punto de convocatoria para miles de fanáticas del cantante de 16 años. Entre los carteles que portaban, escritos a mano con pasión adolescente, destacaba el de una niña de 4 años, acompañada de su mamá, que en tono jocoso proponía matrimonio a su ídolo, y firmaba futura señora de Bieber.

Aunque allí estuvieron Will Smith junto a sus famosos hijos, Willow y Jaden, Jamie Foxx con los suyos y la flamante ganadora del Globo de Oro a la mejor actriz de comedia por su labor en Glee, Jane Lynch, todos los ojos estuvieron puestos en Justin. Con una sonrisa de oreja a oreja, el cantante, vestido también con su color favorito, se mostró inconmovible frente a los empujones, los gritos y las peticiones de un instante de su atención por parte de fans y fotógrafos por igual.

Justin comentó a los representantes de la prensa que esta no será su única película, y que actualmente lee guiones para debutar como actor en un filme de ficción. Su mánager, Scooter Braun, incluso señaló que el sueño del ídolo juvenil es compartir cartel con Will Ferrell, alguien a quien Justin admira tanto que se sabe de memoria los parlamentos de muchas de sus películas.

Bieber no quiso hablar de su supuesta novia, Selena Gómez. Ella, íntegramente vestida de violeta, llegó por su cuenta y nunca se acercó demasiado a su aparente noviecito.

En la sala continuó la fiesta cuando Bieber subió al escenario durante la proyección del filme y sus admiradoras jalearon las cuatro ocasiones en que se muestra a pecho descubierto. Never say never, que se estrenará en 3D en Estados Unidos mañana, cuenta el meteórico ascenso del adolescente canadiense e intercala temas del concierto (con entradas agotadas) del año pasado en el Madison Square Garden.

Fuente: Periódico La Vanguardia

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Justin en La Vanguardia de Catalunya (25-I-2011).
Escrito por Sandra el martes, 25 de enero de 2011 | 0 Comments

Agota las entradas para los conciertos apenas se ponen a la venta (así ha ocurrido en Madrid y Barcelona, donde actuará los próximos 5 y 6 de abril, respectivamente). Sus discos se convierten en éxitos instantáneos y cada visita suya a un centro comercial se convierte en una pesadilla para los policías que deben protegerle de miles de adolescentes enfervorizadas. Sus participaciones en la televisión hace saltar los índices de audiencia y en los primeros días de febrero llegará a los cines de Estados Unidos su primera película, 'Never say never' (“Nunca digas nunca”), que seguramente multiplicará con creces los millones que ha invertido la MTV para producirlo.

Y hoy, para alegría de los cientos de miles de jóvenes seguidoras que tiene en España, llega a las librerías un tomo firmado de su puño y letra, Justin Bieber: primeros pasos hacia la eternidad, con el que saldrá a competir con numerosos otros libros que ya se han escrito sobre él y que han tratado de sacar provecho al fenómeno de la biebermanía.

El libro de memorias, que se publicó en Estados Unidos a principios de octubre y ha hecho levantar mas de una ceja entre los amantes de la literatura, emplea igual cantidad de texto que de fotografías para llenar 240 páginas, e incluye en la edición norteamericana un póster de Bieber convenientemente doblado y abrochado junto a la contracubierta.

Aunque a los 16 años Bieber realmente no tiene mucho que contar, el cantante canadiense se las ingenia para narrar su humilde infancia junto a su madre sola, Pattie Mallette, los años que pasaron en viviendas estatales, su sorprendente éxito en YouTube, su encuentro con Usher y cómo intenta llevar una vida normal cuando sale de gira. El texto incluye numerosos mensajes que Justin subió a Twitter, y al menos en el texto en inglés respeta su curioso uso de las mayúsculas, ya que cada vez que menciona a su ídolo cinematográfico, CHUCK NORRIS, lo escribe de esta manera. Si bien las memorias suelen incluir jugosas revelaciones, no hay nada en el texto que sus fans ya no sepan. El adolescente se ocupa de reiterar tantas veces como puede cuánto le fascinan las chicas, y dedica unos cuantos párrafos a resaltar su fascinación por la pizza. Devoto creyente, Bieber señala en el libro: “El éxito que tengo me ha llegado de Dios. Lo amo, y no quiero perder la oportunidad de compartir ese sentimiento”.

El texto también incluye letras de sus canciones y un detallado relato del día en que fue reprobado en el examen de conducir.

Si bien no se puede decir que sea tan buen escritor como cantante, desde el inicio de su éxito dos años atrás ha desarrollado un contacto directo con sus fans. Actualmente tiene siete millones de seguidores en Twitter, donde sube mensajes con asiduidad. Recientemente contó a través de este medio su participación a los Globos de Oro y y su entusiasmo por compartir una mesa con Halle Berry. La revista Forbes lo ha nombrado la figura pública más influyente a través de sus mensajes de Twitter, aunque tampoco le va mal en Facebook, en donde está a punto de alcanzar los 20 millones de fans.

Fuente: Diario La Vanguardia . 

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Justin en la edición impresa del 20 Minutos (24-1-11).
Escrito por Sandra el | 0 Comments

En dos años ha pasado de colgar vídeos en YouTube a ser una gran estrella.
Ha besado a Selena Gómez, se codea con los reyes del rap estadounidense y su flequillo causa vértigos a las adolescentes

"¿Haces buena pareja con Justin?" Un grupo de niñas se abalanza sobre el libro titulado Así es Justin Bieber, biografía no autorizada, que promete revelarles, previo test, el grado de afinidad con el cantante de Baby. A ver: la que se cambia de ropa mil veces antes de salir de casa y no entrega los deberes a tiempo ("¡yo, yo, yoooooo!") comparte con éste su vis traviesa; la que escribe un diario, su lado tierno –al saberlo, ella se pone colorada-. También la aficionada al deporte tiene puntos en común con él, asegura el cuestionario: al canadiense le encanta practicar hockey sobre hielo, skateboard y baloncesto.

La sección de horóscopos es más decisiva: la joven Piscis es la candidata con más posibilidades de convertirse en novia de Bieber, mientras que con la Aries rivalizará y la Libra será su mejor amiga. ¡Su mejor amiga! La fan nacida en septiembre mira con desazón los ojos brillantes de su compañera de marzo. Aquella pasa ahora con deleite las páginas de la publicación, la sonrisa desbordándole la boca. Manosea las fotos como si ese cuerpo, que posa en cada una de ellas con unas zapatillas Supra gigantes de un color diferente, fuera ya un poco suyo. "¡Miradle aquí! ¡Qué guapo, qué guapo!". Ahí, todas olvidan sus celos y gritan al únísono: "Aaaahhh".

Una vida a mil km/h

"El mundo es grande y es fácil perderse en él" canta Bieber. Cuando dice "baby", miles de jovencitas sienten un vaivén en el estómago. Las de la primera fila acaban llorando. El solista asegura que no sabe la causa: "Deberían sentirse felices, ¿no?".

La letra de esa canción, Up, es una de sus favoritas. Su vida se ha hecho enorme en poco tiempo y viaja frenética, embarullada por giras, emociones y un océano de cifras. Éstas ornamentan el curriculum breve que recita en las entrevistas y que ahora desvela en una biografía oficial: Mi historia. Primeros pasos hacia la eternidad. Se podría resumir así: a los ocho años ya tocaba la batería y la guitarra. A los 12 se presentó a un concurso de jóvenes talentos en su ciudad. Su madre colgó en YouTube los vídeos que había grabado durante la competición y estos comenzaron a ser populares en Internet. Luego colgó más y las visitas a su página comenzaron a crecer de modo desorbitado, llamando la atención de su actual manager, Scooter Braun. A los 14, y bajo la protección del rapero Usher, firmó su primer contrato musical, y a los 15, lanzó su primer disco.

En 2010, con 16 años, emprendió una gira internacional. Quinientas personas trabajan hoy en su espectáculo, cerca de 7 millones le siguen en Twitter y en cada país es recibido por una legión de fans enfervorecidas a quienes saluda y firma autógrafos, sonriente o como un autómata, según el día. Las multitudes le provocan cierto pavor.

Le gusta dar gracias a Dios por haber alcanzado su sueño, aunque reconozca que éste tenga algunas contrapartidas. Por ejemplo, el de estar todo el día bajo la estrecha vigilancia de su madre. Y que sólo pueda ver ya a sus amigos de la infancia, Chaz y Ryan, una vez al mes. Ellos son los únicos que aún se atreven a darle una colleja si no tira bien el balón.

También se acuerda de sus abuelos, quienes le cuidaban mientras su madre, con apenas 20 años y separada de su padre, trabajaba de sol a sol. Entonces vivían en una casa de protección oficial. Su abuelo se ha hecho famoso por llorar en las entrevistas. Justin sale en su defensa siempre que puede: "Se emociona mucho por lo que me ha sucedido, pero es el tipo más duro que conozco. No le importa expresar sus sentimientos, le admiro".

Con menos flequillo y enamorado

Hace un mes el cantante canadiense sorprendía a sus seguidoras con un nuevo look: había recortado su célebre flequillo.

No es lo único que no ha gustado a algunas de sus devotas: Bieber fue fotografiado hace unos días en actitud cariñosa con la actriz adolescente Selena Gómez (en la imagen de la derecha).

Las instantáneas muestran a la pareja en bañador y semiabrazada sobre la proa de un barco.

Poco después, el perfil en Facebook de la joven había sido hackeado ("Justin Bieber apesta", se podía leer en él) y algunos diarios aseguraban que la intérprete fue amenazada de muerte. También señalaban que se la vio sin el anillo de castidad que luce habitualmente para demostrar su intención de permanecer virgen hasta el matrimonio. Hay rumores de que sus padres están muy enfadados.

Fuente: Diario 20 Minutos

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'Pobre niño rico' artículo en El País Semanal.
Escrito por Sandra el domingo, 26 de diciembre de 2010 | 0 Comments

Por Rosa Montero-El País Semanal.

Justin Bieber es ese cantante canadiense de 16 años y flequillo imposible esculpido en laca sobre la frente. Ese chaval que, en su reciente visita a Madrid, provocó infinidad de desmayos, lágrimas histéricas y frenesíes apasionados de sus seguidoras, todas tan pequeñitas de edad como él. Vi en televisión la monumental marea de fanáticas que le rodeaba y no pude evitar compadecerme de la salud mental de ese muchacho. Creo que es imposible vivir algo así a los dieciséis años y salir indemne: parecía un conejo indefenso colocado en el paso de la devoradora marabunta. Me temo que no van a quedar de él ni unos mondos huesitos.

El exceso de fama y la glorificación exacerbada es algo que destruye la cabeza del más templado. Es un efecto pernicioso que la Humanidad conoce bien desde hace milenios; ya se sabe que cuando, en la Roma antigua, se le concedía un desfile de triunfo a algún general, colocaban a un esclavo en el carro en el que el personaje hacía el recorrido, para que le susurrara a la oreja Recuerda que eres mortal durante todo el tiempo que duraba el grandioso homenaje. Para contrarrestar el endiosamiento. Ni que decir tiene que el mensaje no servía de gran cosa, a juzgar por la soberbia desplegada por la mayoría de los ilustres romanos del pasado.

La soberbia, esa es la clave de la perdición. La vanidad, que es un vicio generalizado e insidioso (¿quién no ha tenido algún momento estúpidamente vanidoso?), hace que estés más predispuesto a admitir las cosas buenas que dicen sobre ti que las malas. Más aún, incluso si intentas corregirte, o si una inseguridad patológica te impide creer a pies juntillas en los elogios, de lo que no te escapas es de ir sintiendo una creciente simpatía e incluso admiración por aquellos que te dicen lindezas, y un progresivo y desdeñoso rechazo por quienes te critican. Y, así, resulta asombroso comprobar cómo alguien al que siempre habías juzgado un completo imbécil, de pronto, cuando te halaga, empieza a parecerte menos tonto, y viceversa. De ahí esa tremenda tendencia de los poderosos a terminar rodeados de idiotas complacientes. Y si este proceso alcanza dimensiones fatales, si el poderoso acaba viviendo totalmente enajenado del entorno y escuchando tan sólo a los aduladores, el resultado puede ser trágico.

Eso me pareció advertir, por ejemplo, en Yasir Arafat, a quien hice una entrevista hace veinte años. Por entonces el líder palestino todavía estaba en el exilio; el encuentro fue en Túnez, y acudí a la cita con la mejor de las disposiciones, porque, desde lejos, lo admiraba. Sin embargo, me pareció un hombre espeluznante: intolerante, dogmático, feroz. Creí intuir en él a un tirano, y se diría que su polémico comportamiento al regresar a los Territorios Ocupados me dio posteriormente cierta razón. Pero es que, por razones de seguridad, Arafat llevaba 25 años durmiendo cada noche en una casa distinta, rodeado tan sólo de una férrea cohorte de guardaespaldas fanáticos y de unos servidores tan aterrorizados que jamás se hubieran atrevido a contradecirle (la secretaria que nos hacía de enlace lloraba literalmente de miedo). Y nadie puede vivir media vida encerrado en esa burbuja de mitificación incontestada sin convertirse en un monstruo.

Cuando de lo que se trata es de la divinización de un cantante pop, claro, las consecuencias son mucho más livianas, porque la única víctima es el divinizado. Sin duda las niñas histéricas crecerán sin secuelas negativas por encima de su fanatismo adolescente, pero a la estrella juvenil le vaticino un futuro muy negro. Salvo que tenga el coraje, la hondura personal y la inteligencia de hacer lo que hizo el beatle Paul McCartney, por ejemplo. Con 28 años, tras la disolución del grupo, en lo más alto de su aplastante mito, milllonarísimo hasta lo incalculable, Paul, junto con su por entonces nueva mujer, Linda, se fue a vivir a una modesta granja en Escocia. Era una casita que tan sólo tenía dos dormitorios; él y Linda ocupaban uno, mientras que los cuatro hijos de la pareja compartían el otro. Y en ese apretado hogar residieron durante diez años, mientras McCartney aterrizaba de nuevo en la realidad. La sencillez de lo cotidiano y lo tangible como vía de recuperación de uno mismo. Suerte, Justin, pobre niño rico.

Fuente: ElPais.com

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